Ⅱ
Editoriales y Experiencias Propias
La Casa Moderna Purépecha
A través de mi tiempo en la región he tenido la oportunidad de pasar entre noches, semanas, y meses con familias locales. Además, muchos me han invitado para cenar y tomar fotos de su espacio, algo íntimo y de gran confianza que tomo con honor. Las fotos así son entre los más representativas de la vida cotidiana dissimulada detrás de las paredes de hormigón y tiendas de varios tipos. Muchos esconden un mundo de tésoros y reliquías familiares que con el permiso de sus dueños en cada ocasión, agregué al archivo. Muchas de las cuales se encuentran documentado aquí en este artículo**
**Destacó que este artículo es muy personal en el sentido de que se basa enteramente en las experiencías a través 18 meses en las cuatro regiones. No es representativa de nada más que las experiencias del autor, pero después de recopilar tantas, se me ocurrió redactar algo de como es vivir como un local en una comunidad como Cherán, o pasar tiempo viviendo con los pescadores de Janitzio, y como se cena en un pueblo muy arraígado a sus antepasados, Angahuan.
La vida en el campo
La vida del campo, como en el mundo entero, representa algo muy distinto que la vida del mero centro de incluso los pueblos más pequeños. He tenido la experiencia de vivir ambos, y algo que podemos llamar un “entremedio” de los dos en las afueras de Pátzcuaro.
Los bosques y estilos arquitectónicos de La Zona Lacustre tienen un encanto innegable. Durante la temporada de lluvía uno se ve cuanto se detacan y brillan los colores por el contraste que trae la lluvía.Las bardas son barreras de piedra ancestrales o reconstruídas que cumplen los deberes tanto de la cerca que las murallas protectoras que previenen que los cultivos se encuentran arrasados por una sola tormenta o día ventajoso. Un gran problema con los de afuera es que sin entender ese segundo propósito, nada más alambran sus terrenos que cumple el rol de la cerca sin proteger el suelo y los cultivos de tormentas.